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Golf
La tecnología y el Golf
Recientemente se han analizado las nuevas modificaciones a las reglas de Golf, entre las que se trata la utilización de dispositivos capaces de medir distancias (una de las funciones del GPS).
Sin embargo, como es de público conocimiento, existen en el mercado una cantidad de celulares que poseen estas características de posicionamiento global -internet mediante- pero traen además, otros programas que se prohíben específicamente en el Golf. Aparecen así las primeras incompatibilidades normativas, que no terminan de adaptarse al ritmo que sugiere y exige el mundo tecnológico.
Resultará prácticamente inviable, intentar controlar de una manera efectiva cada aparato, su versión, su alcance, si posee ó no determinada programación extra, en fin… con estas nuevas adaptaciones y permisos, a mi juicio se ha generado –creo que gratuitamente- una zona de regulación que no tiene límites claros, en la que será dificultoso implementar y mantener un esquema de control lógico y simple. Ó se permite la tecnología con toda su amplitud… ó no se aplaza su incorporación hasta tanto se aclaren sus alcances y posibilidades.
Si bien las reglas autorizan el uso de GPS, aparentemente lo limitan sólo a una medición plana, es decir, que se aceptarían aquellos dispositivos que ofrecen información de distancia lineal. La que separa al jugador de la bandera, pero sin ningún otro dato ‘extra’ que pueda ayudar al golfista, como por ejemplo la altura relativa del green respecto del fairway que pisa; de una brújula que indique la dirección del viento y su velocidad, etc. etc.
Navegando… leí una nota que apareció en Internet (cuya fuente es: http://www.fueradelimites.com/reglas/las-nuevas-reglas-y-los-moviles-con-gps; y dice:
“…Cada vez son más las aplicaciones para iPhone ó Android aplicadas al mundo del golf y algunas de ellas, como GolfShot, se están haciendo más populares día a día. Muchas otras ya no sólo miden la distancia que hay desde la posición del jugador al hoyo sino que muestran otros factores como el tiempo, el viento o incluso la orientación a través de una brújula”
En otro párrafo se lee: “…la normativa de la USGA y la R&A admitían el uso de este tipo de aparatos únicamente si el propósito era calcular la distancia (bajo reglas locales) pero el aumento en el uso de smartphones (prácticamente todos los jugadores cuentan con uno hoy día) ha hecho que se clarifiquen algunas situaciones. En el año 2009 se permitía el uso de smartphones con aplicaciones para ver el tiempo siempre que no se usaran esas aplicaciones. Esto hacía hartamente difícil comprobar si un jugador había utilizado su teléfono infringiendo la norma o simplemente para comprobar la hora”
Además agrega: “De acuerdo a las nuevas reglas de 2012, sólo tener una de estas aplicaciones instaladas es motivo de descalificación bajo la regla (14-3): Un dispositivo multifuncional, como un smartphone o PDA, puede ser usado como un aparato de medida de distancia siempre que contenga una aplicación que sólo mida la distancia y cumpla las limitaciones superiores (por ejemplo, que no calcule la pendiente). Cuando la aplicación de medida de distancia esté siendo usada, no debe haber otras aplicaciones o características instaladas en el dispositivo que, si se usaran, entrarían en una violación de las Reglas, sean o no utilizadas.”
“Esto quiere decir que si se está utilizando una aplicación como GolfShot en un iPhone, que calcula la distancia que hay al green desde la posición del jugador, no se puede tener instalada otra aplicación como la Brújula, que viene preinstalada en el propio dispositivo y no se puede quitar. Dado que: Una brújula puede ayudar a un jugador a determinar la dirección del viento (si el jugador está en una parte protegida de la calle). Si el jugador sabe por un anterior pronóstico, que el viento viene del nordeste pero no puede sentirlo y el movimiento en la bandera no es evidente, una brújula le podría ayudar a determinar esa dirección.”
Bueno… suficiente… lo soporté cortésmente hasta aquí, pero no aguanto más:¿Para quién fue escrita toda esta grandísima paparruchada…? Otra vez… ¿Qué nos quieren vender…?
La reformulo por si quedaron dudas: ¿Qué ‘tipo especial’ de golfista, amateur, argentino ó Marciano vimos en nuestros partidos de Golf, sea en nuestro Club ó en cualquier otro… que se haya utilizado su celular ‘smartphone’ para calcular la distancia… u observar la brújula para analizar el viento…? Si, ya se, hay lugares que tienen carritos de Golf con GPS… son fantásticos ¿no…? Increíble… Uds. me entienden.
Díganme por favor si conocen a uno sólo, a alguien que se haya preocupado hasta este punto tan exquisito de desear conocer una pendiente ó distancia precisa, cuando tiene que ejecutar un tiro desde más de 150 yardas a una bandera que apenas distingue… Vamos muchachos… Esto me hace reír.
Me río porque la única vez que vi algo parecido, fue cuando Ángel Cabrera hizo una visita-demostración al club, donde lo acompañó su hijo, que llevaba un monocular láser que le permitía confirmar las distancias marcadas en los ‘tee de salida’. A pesar de ello, el ‘Pato’ calculaba sus ejecuciones “a ojo”, dándole más confianza a su propia sensación y experiencia que a lo indicado por el dispositivo. Y nunca se equivocó de palo… la dejaba prácticamente dada.
Ahora vuelvo aquí, a nuestro nivel; trato de pisar el piso, me veo a mí mismo y a muchos de ustedes en sus propias actividades de fin de semana y, por más que me esfuerce, no puedo creerme a nadie serio ni preocupado frente a su próximo tiro, intentando que su celular le indique con precisión, si la bandera está a 120 ó a 121,37 yardas, si el green cae 4 grados de izquierda ó a la derecha; si el viento de superficie difiere en 5 Km./hora del viento de altura; ó cualquier otro dato tan irrelevante, inservible como innecesario para nuestra humilde actividad amateur… e insisto con la pregunta elemental de siempre: ¿Acaso su swing es ‘tan’ bueno…?
Quítense la venda de los ojos… un GPS, celular ó satélite propio nunca los ayudará a jugar bien, en el mejor de los casos, serán los felices poseedores de un nuevo dispositivo que atrapará la atención de otros ‘cholulos’ y se sentirán protagonistas del show… pero sus ejecuciones seguirán aterrizando ó acuatizando donde antes, sus filazos seguirán siendo horrendos, sus ‘slices’ y ‘ganchos’ no sentirán ningún cambio, pero no importa… tendrán información precisa de las distancias y otras características adicionales que en unos 3 ó 4 meses más entenderán y comprenderán que no le sirvieron para nada.
Parafraseándolo a Joan Manuel Serrat diría: “Niño, deja ya de joder con el GPS…” y concéntrate en tu swing, porque ni los profesionales más importantes de la gira los están utilizando.
La tecnología es hermosa, seduce, encandila, pero también confunde… y si los vendedores de espejitos tienen la suerte adicional de encontrarse con ‘compradores desprevenidos’, ó ‘compulsivamente desprevenidos’; como es el caso de nuestro conocido mundo golfístico, muy pronto veremos a algún ‘fantoche-amateur’ haciendo insoportablemente lento el juego, operando su celular en un intento frustrado de leer a pleno sol una serie de datos apiñados, que únicamente serían legibles con los anteojos y bajo techo… (Roguemos que los acompañantes no sean tan babosos como para pedírselo prestado y tratar de hacer sus propias experiencias de laboratorio en pleno juego)
Si sigo por esta línea de pensamiento, la de la tecnología por la tecnología misma; dentro de 10 años más –quizás menos- me imagino a golfistas llevando un casco-golf, similar a los de los pilotos de caza pero adaptados al Golf, que ubicará la pelota por nosotros (no más pelotas perdidas…!!), que tendrá una mira precisa para apuntar al sitio exacto; un display láser que nos indicará la trayectoria y el vuelo ideal de la bola calculando el viento y la lluvia, por si acaso; un tremendo zoom que mostrará el “lie” donde reposa; una voz dulce que sugerirá el palo a utilizar para dejarla dentro ó cerca del hoyo; dispositivos que proyectarán las líneas de posibles caídas en cada green; en fin… para jugar un juego –parecido- al de hoy, al que caprichosamente los jugadores de ese momento insistirán en llamarlo “Golf”
Mi deseo -además de vivir bien por muchos años más- es que en el futuro siga existiendo el Golf tal y como lo conocemos hoy; con Campos tradicionales y pasto de verdad (al que le arrancamos unos pelitos para ver si en viento sopla a favor, cruzado ó en contra); que juguemos este mismo Golf que ahora disfrutamos ‘naturalmente’; que podamos seguir compartiéndolo –a pesar y a favor de la tecnología- con amigos, respetando la disciplina y las mismas reglas de siempre, aceptándolas tal como son; con la honestidad e inocencia que nos ofrecen desde hace siglos…
¿Y los GPS…? Dejémoslos ‘recalculando’ dentro de los autos, por favor.
Hasta la próxima.
Por: Marcelo H. Barba
Fuente: http://www.smartgolf.com.ar/Nota.aspx?NotId=5058
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